NOTICIAS | 18 enero 2022
EL HISTORIADOR JUAN CARLOS LOZANO RETOMA EL CICLO SOBRE FÉLIX DE AZARA ORGANIZADO POR FUNDACIÓN IBERCAJA Y LA REAL SOCIEDAD ECONÓMICA ARAGONESA DE AMIGOS DEL PAÍS
.Con este programa de charlas se rinde homenaje a la figura del naturalista y militar altoaragonés, en el bicentenario de su fallecimiento
En la conferencia se abordarán los orígenes de la rama oscense de la familia Azara y de su casa solar en la localidad de Barbuñales, un pequeño pueblo situado en la comarca del Somontano de Barbastro. El ponente se centrará en los miembros del linaje que destacaron a lo largo del siglo XVIII y comienzos del XIX, con un especial énfasis en José Nicolás de Azara Perera y en Eusebio Bardají Azara, dos figuras de proyección internacional en los ámbitos político, diplomático y cultural.
El ponente, Juan Carlos Lozano, es profesor de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, museógrafo y académico de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, donde es conservador de sus fondos artísticos. Así mismo, ha comisariado numerosas exposiciones y es autor de múltiples publicaciones. Es miembro del comité científico de la Fundación Goya en Aragón y de la Comisión Ejecutiva de Patrimonio Cultural del Arzobispado de Zaragoza.
Un ciclo centrado en el legado y la proyección de Félix de Azara
“Félix de Azara, el aragonés que se adelantó a Darwin” es el nombre del ciclo bajo el que Fundación Ibercaja y la RSEAAP quieren rendir homenaje al militar y naturalista Félix de Azara, en el 200 aniversario de su nacimiento.
Tras las conferencias ofrecidas por la profesora Dolores Albiac; Francisco Jordán de Urríes, descendiente de Félix de Azara, y Juan Carlos Lozano; el próximo 9 de febrero, finalizará este ciclo con una ponencia a cargo de Domingo Buesa.
Una ocasión para visitar el magnífico retrato que exhibe el Museo Goya
Los asistentes podrán visitar el retrato de Félix de Azara en el mismo museo donde se va a celebrar la conferencia. Se trata de una de las mejores obras salidas del pincel de Goya, por su maestría y su espectacularidad cromática.
El cuadro fue pintado en 1805 cuando Azara era brigadier de la Armada y vocal de la Junta de Fortificación y Defensa de Indias. Goya lo situó en un gabinete de estudio, con toda la ambientación y vistiendo su uniforme militar. Con su mano derecha sujeta un billete con el nombre del retratado, la firma de Goya y la fecha de 1805. Sobre la mesa colocó el bicornio y tres libros que hacen referencia a las publicaciones de sus estudios científicos.